ORIENTACIÓN FAMILIAR Cristina Enseñat
ORIENTACIÓN FAMILIAR  Cristina Enseñat 

 

¿Y si uno de los miembros de la pareja o familia no quiere participar?

Aunque la opción más deseable sea que los dos cónyuges acudan a orientación y también los hijos cuando sea necesario, puede pasar que sólo una de las partes quiera acudir a las sesiones. En estos casos se trabaja acompañando a la persona o personas que sí acuden, dando herramientas para que intenten mejorar la relación con el o los otros.

 

Si todos están de acuerdo.

Entonces la mayoría de las sesiones son conjuntas con algunas sesiones individuales, cuando son necesarias, tratando siempre de establecer los criterios para que se produzca un diálogo productivo y fluido. Ayudando a encontrar vías de comunicación, que permitan a la pareja o familia llegar a acuerdos.

No hay recetas mágicas, hay mucho trabajo que hacer.

 

¿Y si todo va mal?

En los casos en que la ruptura es la mejor solución, se acompaña a la pareja rota en dos procesos distintos, elaborar el dolor de los hechos que provocan la ruptura y el proceso de ruptura en si mismo, ayudando a los miembros de la familia a entender y a adaptarse a su nueva situación, priorizando el bienestar de los hijos menores cuando los hay.